14 de Octubre, 2009
Por Fernando Fabre
Recientemente los representantes del Banco Interamericano de Desarrollo en México solicitaron a la comunidad que el término “capital de riesgo” sea sustituido por el término “capital emprendedor”, ya que el primero espanta mientras que el segundo invita a participar de la misma manera que en Estados Unidos lo hace el término “venture capital”.
De esta manera existen entonces tres fuentes de capital para emprendedores según la etapa en la que se encuentren. Capital semilla (e inversionistas ángeles) para aquellos emprendedores que apenas empiezan y que requieren menos de US$500 mil dólares; capital emprendedor para aquellos emprendedores que llevan un par de años en el mercado y que requieren entre US$500 mil y US$8 millones de dólares; y el capital privado para aquellos emprendedores que requieren arriba de US$8 millones.
Gracias al capital, empresas como Amazon, Google, Facebook, Apple y miles de compañías innovadoras han podido crecer a tasas elevadas, se han institucionalizado, y han creado millones de dólares de valor para la sociedad, gobiernos, empleados y por supuesto socios. Sin duda el capital brinda un nuevo mundo para las empresas, pero los tres tipos de inversionistas mencionados arriba exigen a los emprendedores criterios estrictos de comportamiento, los cuales son:
Criterios de conocimiento:
1. Amplio conocimiento de lo que significa el que un tercero invierta capital dentro de la empresa: Significa que las decisiones se tienen que compartir entre socios, que las utilidades dejaron de ser la caja chica del fundador, y que probablemente los sueldos y las prestaciones disminuyan considerablemente para todos por un buen rato.
2. Amplio conocimiento de los términos de entrada y salida del fondo: El emprendedor debe entender y sentirse cómodo con términos como Tag y Drag Along; Ratchets, First Refusal, y muchos otros. Esta información es fácil de obtener desde buscadores en internet.
3. Disponibilidad para compartir en muchos casos el control y/o la mayoría accionaria de la empresa.
4. Estar convencido de que el 100% de la empresa será vendido a otra parte en no más de 5 años pasada la inversión del fondo. Es decir, el emprendedor/fundador deberán vender el resto de sus acciones a un tercero o recomprarle el 100% al socio en 5 años.
5. Saber que la institucionalización de la empresa le exige en muchas ocasiones dejar la dirección general en manos de otro, reportar a un consejo de administración, y seguir instrucciones.
Criterios de valor:
1. El emprendedor es un líder integral, derecho, paga sus impuestos conforme a la ley, tiene una sana ambición por crear valor y pasión por lo que hace. Sabe trabajar en equipo, sabe seguir órdenes de sus superiores (el consejo de administración).
2. La empresa es innovadora en sus productos, servicios o modelo de negocios.
3. La empresa tiene un modelo de negocios escalable rápidamente, sus ventas pueden crecer más rápido que sus costos y el mercado es amplio y creciente.
4. La empresa tiene altísimo potencial de ser adquirida por un tercero (competidor o nuevo entrante) en 5 años.
Si un emprendedor está cómodo con todo lo anterior, está listo para ser presentado a fondos de capital, para lo cual le sugerimos acercarse a Endeavor y/o a la AMEXCAP.